anecdotario II
Sábado 6:00 p.m.
Llegué a casa de Sonia, charlamos por un buen rato, mientras una cerveza y dos cigarrillos acompañaban su terrible experiencia ante corriente (así le llama una de sus amigas de sonik)empujador de cabellos rosas (sonik). Fuimos por Patt para llegar a una pseudo fiesta.rave con cero gente bien. Les dije que regresaba, arranqué y me habló el drogadicto más teto de la zona, se subió, atrás de él se pegó otro igual que él.
-Vamos por roca-, dijo con voz rasposa.
-Mmmmm, o.k. Entre nopales y un olor a perro muerto probaron su famosa roca, los dejé en el boulevard para irme a casa de Chucho. Toqué la puerta, salió su hermana y antes de que le hablara a su hermano la invité a la fiesta -raver; dijo que sí... que se arreglaba en fa (reí por su frase, no por graciosa sino por nefasta). No sé porque se molestó rizos hechos en estética (Chucho) cuando me mencionó que no podía ir, cuando solo dije: No importa sino vas al fin va tu hermana.
En casa de Liliana pedimos permiso hasta las cero horas y así fue.
Me sentí aburrido, optamos por ir a charlar y fresear a un bar pero al escabullirnos para ir a comer Chucho y yo, encontramos a su jotita de Chucho con playera roja y panto de mezclilla, pegados hasta no más poder, sin olvidar su infame bolsa femenina cayendo de su hombro...
Su wey de Chucho acompañado de sus inseparables amigosestaban por irse del otro bar y los espiamos para checar sus turbios actos... No vimos nada...
Arrancaron... arranqué, esperamos, se bajaron, abrieron la cochera, avancé, escondido Chucho, yo pasé como si nada, pasé enfrente de ellos para detenerme 50 mts. más adelante. Ramo hablándole al cel. a Chucho, enojados, tronaron su relación de amor, di varias vueltas aguantando su patética discusión, el momento cumbre fue cuando el novio comenzó a llorar, -me estacioné frente a su casa
-Sal, estoy afuera
-¿dónde estás?
-ya te dije que afuera
-O.k.
Risas de mi parte.
-¡Jesús se queda!, fue lo que alcancé a escuchar
-No, Uriel, quédate
-¿por qué?, reclamé
-quédate y ya
-Mmmmm...
-¿Me puedes llevar a mi casa?- Con cara de fastidio y amargado le dije que sí a Tielve y Kiki; Sí, sí, vamos.
-No, tu no.
-Si voy pero Carmn no va. Sin hacerle caso Carmn (para no decirle Carmela o María del Carmen) fue la primera en salir.
-te dije que no vinieras Carmn.
-y ¿qué voy a hacer sola?.
-Masturbarte
-tonto
-es la verdad
En todo el trayecto olo escuchaba las ridiculeces de Kiki, queriéndose sentir superior, cool y el centro del universo; mientras que no dejaba de meter su mano debajo de mi camisa.
-Y ahora ¿qué?, dijo Kiki
-Háblenle a Chucho, por fa
-Está arriba, interrumpió Carmn
-Ya lo sé
-Sube por él o solo dile que ya me voy
-O.k.
Carmn le habló y ya de regreso -¿qué hacemos?
-vamos por coke... ¿de cuál has probado?
Alcé la ceja y pronuncié detenidamente, solo Ketamina, Sr. Huele Thinner.
-¿en serio?,¿qué se siente?
-te levitas, te adormeces, fue todo lo que le dije con tono de "cállate Kiki"
-Dame una
-No tengo
-¿Me consigues una?
-No
-¿Por qué no?
-No quiero y cállate
-Está bien, pero necesito una dosificación...
-Sí, sí... sí... ¿ya?... ¿contento?...
UY cuando terminó de hacer movimientos prehistóricos de aplaudir me abrazó y muy cerca me dijo ¿quiero pecar?
-No me veas, Kiki
-Me agradas
-A mí no...
-¿Por qué?
-Te voy a acusar con Migue
-A Migue lo quiero mucho
Precisamente por eso
-¿Precisamente por eso qué?
-Nada, olvídalo
De nuevo los cuestionamientos de querer hacer algo en coro de cuervos, rebusnaron ¿a dónde vamos?
-Hay una que parece ser fiesta ¿quieren ir?
-¿y hay coke?
-Sí
-Vámonos
-¿y la botella?
-Baja una
-Ya voy, ya voy
-Asquerosa wila trae la llena
-Sí, sí...
Ramiro dormidó, quedó como perro guardián de su casa en lo que nosotros emprendíamos un cuarteto de buscadores de Coke
-X la fiesta ¡eh!
-Se los dije. Extra, ¡ven!
-No, ven tú.
me acerqué ante el consumidor y lo arrastré hasta donde estaban los hacedores de plática ridícula.
-¿Tienes coke?
-Sí
-¿Cuánto?
-¿Cuántas quieren?
-¿Eres idiota sirviente?, obvio que cuatro
-Sí, si tengo
-¿Cuánto?
-¿Quién las quiere?
-Estupidote, yo
-Uriel, dile al proveedor que ¿Cuánto?
-Para tí una muestra gratis, para tus ¿amigos?, ya sabes el precio
-O.k. Extra dámelas
-Chale, chale
Al escuchar eso, solo reimos y el gato fue por las dosis.
Kiki me abrazó y toda la teotihuacanada vió, de inmediato lo quité y le dije -aquí no-
-Me gustas
-Aquí no, entiende, ya vámonos, están todos los que me conocen aunque no les hable...
Una llamada de Rizos bastó para llegar a un hotel (ya sabes las influencias)
En el motel, los ojos de Carmn, Chucho y el nuevo amigo de Chucho (Goyo), que por cierto nadie le hicimos caso, solo observaban como Kiki más que una lapa , perreaba, obviamente yo sin hacerle caso, pero con cierto deseo de besarlo. Ya molesto tomó la frazada y se fue a una esquina, Chucho me dió pauta (su mayor amor en toda su vida ha sido Kiki) y me dijo, No hay bronca...
-Pero Chucho...
-En serio.
Me acerqué a Kiki y le dije que no fuera sangrón, pero me tomó de la cara y me besó. En ese preciso instante Carmn se levantó y se cortó el pie (creo que el dedo gordo) y bocifereó... ¡Ya me corté, maldición, me duele!, pásame el papel.
-lávate Carmn
-No wey, vámonos... ¡qué ya!... ¡vámonos!
-Espérate Carmela
-No, no y no, ¡vámonos!
Se calzaron, apagaron la televisión y las imágenes porno no se borraban de la mente del chavo X, salieron y Kiki se esperó para decirme, -déjalos, quédate, please
-No
-Tu y yo, que se vayan
-Ya wey, no, neta no.
Lo tomé del brazo y bajamos, Carmn, ya estaba sentada con cara de estar oliendo mierda y graznando: ¿ya?, Chucho esperando en las escaleras, el niño X, abriendo el garage.
Nos fuimos y en el camino solo hubo silencio, ya de vuelta en casa de Ramiro nos despedimos para llegar cada quien a su casa.
-Te veo el otro fin de semana, me dijo Kiki
-No puedo, me voy a Vallarta
-O.k.
-Entonces te hablo en la semana
-Si quieres
-Te hablo el miércoles
-Zzzzzzzz
-¿sí?
-si quieres
-ok. te hablo.
Chucho se pasó de copiloto y solo me dijo: ¡es un perro!; -ya lo sé-; -¿le vas a hacer caso?; -no-; -¿por qué?-; - ya sabes-; ¿estoy primero yo, verdad?; -sí-; -por mí no te detengas-; - es por todo, por Mmigue, por tí y porque nunca me ha gustado algo express. -Te entiendo-; -cálmate Chucho-; (hubo un poco de risas fingidas y por fin llegamos a su casa; -bye-; -bye-; - el miércoles vamos al BProud-; -sí, me telefonéas-; -sí-; -bye.
En el transcurso a mi casa, escuché canciones que me hicieron recordar cuando estaba con Pink, lo extraño, lo amo... pero ya fue, ya pasó, solo queda el recuerdo...
Llegué a casa de Sonia, charlamos por un buen rato, mientras una cerveza y dos cigarrillos acompañaban su terrible experiencia ante corriente (así le llama una de sus amigas de sonik)empujador de cabellos rosas (sonik). Fuimos por Patt para llegar a una pseudo fiesta.rave con cero gente bien. Les dije que regresaba, arranqué y me habló el drogadicto más teto de la zona, se subió, atrás de él se pegó otro igual que él.
-Vamos por roca-, dijo con voz rasposa.
-Mmmmm, o.k. Entre nopales y un olor a perro muerto probaron su famosa roca, los dejé en el boulevard para irme a casa de Chucho. Toqué la puerta, salió su hermana y antes de que le hablara a su hermano la invité a la fiesta -raver; dijo que sí... que se arreglaba en fa (reí por su frase, no por graciosa sino por nefasta). No sé porque se molestó rizos hechos en estética (Chucho) cuando me mencionó que no podía ir, cuando solo dije: No importa sino vas al fin va tu hermana.
En casa de Liliana pedimos permiso hasta las cero horas y así fue.
Me sentí aburrido, optamos por ir a charlar y fresear a un bar pero al escabullirnos para ir a comer Chucho y yo, encontramos a su jotita de Chucho con playera roja y panto de mezclilla, pegados hasta no más poder, sin olvidar su infame bolsa femenina cayendo de su hombro...
Su wey de Chucho acompañado de sus inseparables amigosestaban por irse del otro bar y los espiamos para checar sus turbios actos... No vimos nada...
Arrancaron... arranqué, esperamos, se bajaron, abrieron la cochera, avancé, escondido Chucho, yo pasé como si nada, pasé enfrente de ellos para detenerme 50 mts. más adelante. Ramo hablándole al cel. a Chucho, enojados, tronaron su relación de amor, di varias vueltas aguantando su patética discusión, el momento cumbre fue cuando el novio comenzó a llorar, -me estacioné frente a su casa
-Sal, estoy afuera
-¿dónde estás?
-ya te dije que afuera
-O.k.
Risas de mi parte.
-¡Jesús se queda!, fue lo que alcancé a escuchar
-No, Uriel, quédate
-¿por qué?, reclamé
-quédate y ya
-Mmmmm...
-¿Me puedes llevar a mi casa?- Con cara de fastidio y amargado le dije que sí a Tielve y Kiki; Sí, sí, vamos.
-No, tu no.
-Si voy pero Carmn no va. Sin hacerle caso Carmn (para no decirle Carmela o María del Carmen) fue la primera en salir.
-te dije que no vinieras Carmn.
-y ¿qué voy a hacer sola?.
-Masturbarte
-tonto
-es la verdad
En todo el trayecto olo escuchaba las ridiculeces de Kiki, queriéndose sentir superior, cool y el centro del universo; mientras que no dejaba de meter su mano debajo de mi camisa.
-Y ahora ¿qué?, dijo Kiki
-Háblenle a Chucho, por fa
-Está arriba, interrumpió Carmn
-Ya lo sé
-Sube por él o solo dile que ya me voy
-O.k.
Carmn le habló y ya de regreso -¿qué hacemos?
-vamos por coke... ¿de cuál has probado?
Alcé la ceja y pronuncié detenidamente, solo Ketamina, Sr. Huele Thinner.
-¿en serio?,¿qué se siente?
-te levitas, te adormeces, fue todo lo que le dije con tono de "cállate Kiki"
-Dame una
-No tengo
-¿Me consigues una?
-No
-¿Por qué no?
-No quiero y cállate
-Está bien, pero necesito una dosificación...
-Sí, sí... sí... ¿ya?... ¿contento?...
UY cuando terminó de hacer movimientos prehistóricos de aplaudir me abrazó y muy cerca me dijo ¿quiero pecar?
-No me veas, Kiki
-Me agradas
-A mí no...
-¿Por qué?
-Te voy a acusar con Migue
-A Migue lo quiero mucho
Precisamente por eso
-¿Precisamente por eso qué?
-Nada, olvídalo
De nuevo los cuestionamientos de querer hacer algo en coro de cuervos, rebusnaron ¿a dónde vamos?
-Hay una que parece ser fiesta ¿quieren ir?
-¿y hay coke?
-Sí
-Vámonos
-¿y la botella?
-Baja una
-Ya voy, ya voy
-Asquerosa wila trae la llena
-Sí, sí...
Ramiro dormidó, quedó como perro guardián de su casa en lo que nosotros emprendíamos un cuarteto de buscadores de Coke
-X la fiesta ¡eh!
-Se los dije. Extra, ¡ven!
-No, ven tú.
me acerqué ante el consumidor y lo arrastré hasta donde estaban los hacedores de plática ridícula.
-¿Tienes coke?
-Sí
-¿Cuánto?
-¿Cuántas quieren?
-¿Eres idiota sirviente?, obvio que cuatro
-Sí, si tengo
-¿Cuánto?
-¿Quién las quiere?
-Estupidote, yo
-Uriel, dile al proveedor que ¿Cuánto?
-Para tí una muestra gratis, para tus ¿amigos?, ya sabes el precio
-O.k. Extra dámelas
-Chale, chale
Al escuchar eso, solo reimos y el gato fue por las dosis.
Kiki me abrazó y toda la teotihuacanada vió, de inmediato lo quité y le dije -aquí no-
-Me gustas
-Aquí no, entiende, ya vámonos, están todos los que me conocen aunque no les hable...
Una llamada de Rizos bastó para llegar a un hotel (ya sabes las influencias)
En el motel, los ojos de Carmn, Chucho y el nuevo amigo de Chucho (Goyo), que por cierto nadie le hicimos caso, solo observaban como Kiki más que una lapa , perreaba, obviamente yo sin hacerle caso, pero con cierto deseo de besarlo. Ya molesto tomó la frazada y se fue a una esquina, Chucho me dió pauta (su mayor amor en toda su vida ha sido Kiki) y me dijo, No hay bronca...
-Pero Chucho...
-En serio.
Me acerqué a Kiki y le dije que no fuera sangrón, pero me tomó de la cara y me besó. En ese preciso instante Carmn se levantó y se cortó el pie (creo que el dedo gordo) y bocifereó... ¡Ya me corté, maldición, me duele!, pásame el papel.
-lávate Carmn
-No wey, vámonos... ¡qué ya!... ¡vámonos!
-Espérate Carmela
-No, no y no, ¡vámonos!
Se calzaron, apagaron la televisión y las imágenes porno no se borraban de la mente del chavo X, salieron y Kiki se esperó para decirme, -déjalos, quédate, please
-No
-Tu y yo, que se vayan
-Ya wey, no, neta no.
Lo tomé del brazo y bajamos, Carmn, ya estaba sentada con cara de estar oliendo mierda y graznando: ¿ya?, Chucho esperando en las escaleras, el niño X, abriendo el garage.
Nos fuimos y en el camino solo hubo silencio, ya de vuelta en casa de Ramiro nos despedimos para llegar cada quien a su casa.
-Te veo el otro fin de semana, me dijo Kiki
-No puedo, me voy a Vallarta
-O.k.
-Entonces te hablo en la semana
-Si quieres
-Te hablo el miércoles
-Zzzzzzzz
-¿sí?
-si quieres
-ok. te hablo.
Chucho se pasó de copiloto y solo me dijo: ¡es un perro!; -ya lo sé-; -¿le vas a hacer caso?; -no-; -¿por qué?-; - ya sabes-; ¿estoy primero yo, verdad?; -sí-; -por mí no te detengas-; - es por todo, por Mmigue, por tí y porque nunca me ha gustado algo express. -Te entiendo-; -cálmate Chucho-; (hubo un poco de risas fingidas y por fin llegamos a su casa; -bye-; -bye-; - el miércoles vamos al BProud-; -sí, me telefonéas-; -sí-; -bye.
En el transcurso a mi casa, escuché canciones que me hicieron recordar cuando estaba con Pink, lo extraño, lo amo... pero ya fue, ya pasó, solo queda el recuerdo...
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